Hipérico Canario de Tenerife: prepara tu propio aceite de hierba de San Juan

Oleato de Hipérico Canario: una planta medicinal canaria, un remedio casero sencillo y un pedacito de la creación para tocar con las manos

A veces un buen taller no empieza con una charla, sino con una planta en la mano. Así fue exactamente en nuestro taller de naturaleza en la Finca Maranatha: recogimos juntos Hipérico Canario, lo observamos, preparamos las flores y con ellas pusimos en marcha un oleato tradicional, es decir, un aceite vegetal en el que los valiosos componentes de las flores frescas pueden pasar durante muchos días a un buen aceite portador.

Para nosotros, este taller fue más que una simple instrucción para preparar un aceite natural para la piel. También se trató de antiguos conocimientos sobre plantas, de responsabilidad por la propia salud, de gratitud y de un trato atento con lo que Dios ha puesto en la creación. En Tenerife crecen muchas cosas justo delante de nuestra puerta que antes se utilizaban con naturalidad y que hoy caen cada vez más en el olvido.

El Hipérico Canario, botánicamente Hypericum canariense, pertenece a la familia de las hipericáceas. La planta es originaria de Canarias y Madeira, y crece como arbusto o pequeño árbol sobre todo en zonas subtropicales. En Tenerife se encuentra en estado silvestre en laderas, barrancos, caminos rurales y, en algunas zonas, con tanta abundancia que sus flores amarillas pueden cubrir áreas enteras. Para utilizarla, sin embargo, solo la recogemos en lugares limpios, lejos de carreteras, gases de escape y contaminación evidente.

¿Qué es el Hipérico Canario?

El Hipérico Canario también se llama en español “hierba de San Juan”, es decir, Johanniskraut en alemán. En Alemania, muchas personas piensan primero en el hipérico europeo, Hypericum perforatum, cuando oyen la palabra Johanniskraut. El hipérico canario está emparentado con él, pero no es idéntico. Esto se nota, entre otras cosas, en su forma de crecimiento: mientras que el hipérico europeo crece más bien como una planta herbácea, el Hipérico Canario puede convertirse en un arbusto más grande. En el taller se habló de plantas que pueden alcanzar varios metros de altura.

También el aceite terminado se diferencia visiblemente. El aceite de hipérico europeo suele volverse de un rojo intenso, y por eso a veces también se le llama aceite rojo. En el Hipérico Canario, el oleato no tiene por qué volverse rojo. Puede permanecer amarillo dorado, de un dorado intenso o de color ámbar. Esto no es señal de mala calidad, sino una particularidad de esta planta. Sin embargo, el efecto es comparable.

Las flores amarillas brillan y son, por un lado, discretas y al mismo tiempo poderosas. En ellas se encuentran sustancias vegetales valoradas tradicionalmente, como la hipericina, además de flavonoides, polifenoles y antioxidantes vegetales. La mayoría de los estudios científicos, sin embargo, se refieren al hipérico europeo, no específicamente al Hypericum canariense. Por eso, cuando hablamos de sus aplicaciones, lo hacemos conscientemente desde el uso tradicional y la experiencia personal, no desde promesas médicas de curación.

Por qué hacemos talleres así en la finca

En Maranatha Tenerife queremos crear espacios en los que las personas puedan aprender de forma integral: física, emocional y espiritualmente. Para nosotros, la salud no es un producto que se compra, sino un camino de vida. A esto pertenecen el aire fresco, el descanso, el movimiento, la luz solar en una medida saludable, una buena alimentación, la temperancia y la esperanza; para nosotros, todo ello está inseparablemente unido a la fe en Dios. Estos principios ya los encontramos en la Biblia y se pueden resumir en el acrónimo NEWSTART.

Precisamente los antiguos remedios caseros nos recuerdan que muchas cosas no tienen por qué ser complicadas. Un frasco limpio, flores frescas, un buen aceite, sol, tiempo y atención diaria: no hace falta más para un oleato de hipérico.

No somos médicos, naturópatas ni terapeutas. No damos diagnósticos, no prometemos curación y no sustituimos ningún tratamiento médico. Lo que hacemos es compartir experiencias, conocimientos e impulsos sencillos para un estilo de vida más natural: de forma honesta, atenta y bajo la propia responsabilidad. Esta actitud forma parte firme de Maranatha.

Recoger la planta correcta

Para el oleato se utilizan sobre todo las flores frescas. Lo más adecuado son las flores cerradas o recién abiertas, así como inflorescencias muy tiernas, siempre que aún estén blandas. Tallos duros, partes leñosas, hojas maduras y partes vegetales gruesas no deben ir al aceite.

Al recoger, la regla es: no arrancar toda la planta, no llevarse grandes cantidades sin criterio y no recoger en lugares contaminados. Una planta sana, fuerte y limpia, en un día lo más seco posible, es ideal.

Quizá suene poco habitual, pero es una actitud interior importante: gratitud. Quien ve las plantas solo como “materia prima” pierde fácilmente de vista el regalo que hay detrás. Quien las respeta como parte de la creación, recoge de otra manera: más despacio, con más consciencia, con más gratitud.

Materiales para tu oleato de Hipérico Canario

Para un frasco pequeño de oleato de hipérico necesitas:

  • flores frescas de Hipérico Canario
  • un buen aceite vegetal, por ejemplo aceite de almendras o aceite de oliva de alta calidad, idealmente ecológico
  • un frasco de rosca muy limpio y seco, con tapa hermética
  • un mortero u otra herramienta limpia para machacar suavemente
  • un paño fino, un filtro o un paño de algodón muy limpio para colar
  • una botella de vidrio oscuro para conservarlo después

El aceite de almendras es agradablemente suave y se presta bien para el cuidado de la piel. El aceite de oliva es fácil de conseguir en Tenerife, estable y tradicionalmente probado. Lo importante no es tanto que sea “el aceite perfecto”, sino que esté limpio, sea de buena calidad y tu piel lo tolere bien. Elige lo que te resulte agradable. Cualquier aceite vegetal líquido es adecuado.

Instrucciones paso a paso: preparar tu propio oleato de hipérico

1. Recoger las flores

Recoge flores frescas que todavía estén cerradas o recién abiertas. Puedes utilizar también inflorescencias tiernas si aún están blandas. Prescinde de tallos leñosos y hojas más viejas.

2. Separar las partes de la planta

Separa cuidadosamente las flores de tallos duros, hojas gruesas y partes leñosas. Cuanto más limpio trabajes, mejor será el aceite.

3. Machacar suavemente las flores

Machaca ligeramente las flores en el mortero. No se trata de hacer una pasta, sino de abrir el tejido vegetal. Así los componentes pueden pasar más fácilmente al aceite.

4. Ponerlas en un frasco limpio

Pon las flores preparadas en un frasco muy limpio y seco. El frasco no debe estar húmedo, porque la humedad adicional puede afectar a la conservación.

5. Cubrir con aceite

Añade suficiente aceite para que todas las partes de la planta queden completamente cubiertas. Ninguna flor debe sobresalir seca por arriba, porque eso puede favorecer el moho.

6. Cerrar y poner al sol

Cierra el frasco y colócalo en un lugar soleado, idealmente orientado al sur. Tradicionalmente, el oleato puede macerar durante 40 días y 40 noches.

7. Abrir brevemente durante los primeros días

Como las flores frescas contienen humedad, en los primeros días puede formarse algo de condensación. Por eso, al principio abre brevemente el frasco una vez al día para que la humedad pueda salir. Después de algunos días, por lo general el frasco puede permanecer cerrado. Observa si todavía se deposita humedad en el borde del vidrio o no.

8. Mover suavemente cada día

Mueve el frasco cada día con calma, de manera que todo siga mezclándose bien. Este “dinamizar” ayuda a que la planta y el aceite entren bien en contacto. Es un pequeño momento diario de atención.

9. Colar después de 40 días

Después del tiempo de maceración, filtra el aceite con un paño fino o un filtro adecuado. No exprimas las partes vegetales con fuerza, sino trabaja de forma limpia y tranquila. Recomendamos filtrar en varias etapas, de más grueso a más fino.

10. Guardar en un lugar oscuro y fresco

Pasa el oleato terminado a una botella de vidrio oscuro y guárdalo en un lugar fresco y protegido de la luz. Lo mejor es etiquetar la botella con el contenido y la fecha de elaboración.

¿Qué color debería tener el aceite?

Muchas personas conocen el aceite de hierba de San Juan como un aceite rojo. Con el Hipérico Canario es diferente. El aceite puede volverse amarillo dorado, de un dorado intenso o de color ámbar. Si no se vuelve rojo, no significa automáticamente que haya “salido mal”. El hipérico canario se diferencia del hipérico europeo, y precisamente esta particularidad se refleja en el color.

Usos tradicionales del oleato de hipérico

El oleato de hipérico se utiliza tradicionalmente de forma externa. Es especialmente apreciado para el cuidado de la piel, los masajes y el cuidado de cicatrices. Siempre se aplica lo siguiente: úsalo solo sobre piel limpia, observa tu reacción y no lo emplees en molestias poco claras, graves o inflamadas.

1. Para piel seca, sensible o irritada

El oleato de hipérico puede utilizarse como aceite corporal nutritivo, especialmente en piel seca, sensible o enrojecida. Nutre, deja la piel flexible y puede resultar agradable cuando la piel se siente tensa o irritada.

Importante: por la sensibilidad a la luz, no lo utilices en ningún caso antes de tomar el sol. Es mejor aplicarlo por la noche o antes de dormir.

2. Para lesiones por golpes, moratones y piel castigada

Tradicionalmente, el oleato de hipérico también se utiliza en lesiones por golpes, contusiones, moratones (hematomas) o piel superficialmente castigada. Aquí puede servir un masaje suave con poco aceite, preferiblemente por la noche e idealmente sobre la piel ligeramente húmeda. En lesiones abiertas, profundas, muy dolorosas o inflamadas, un remedio casero no debe ocupar el primer lugar, sino una valoración profesional.

3. Para masajes relajantes

El aceite se presta maravillosamente para masajes tranquilos en zonas del cuerpo tensas o cansadas. Hombros, cuello, espalda, piernas o zonas articulares pueden masajearse suavemente con él. No se trata solo de la planta, sino también del tacto, la calma y la atención. Ya el masaje lento puede ayudar al cuerpo a salir de la tensión.

4. Para el cuidado de cicatrices

Un ámbito tradicional de uso especialmente valioso es el cuidado de cicatrices cerradas. Importante: la herida debe estar completamente cerrada. Mientras haya grapas, puntos, zonas abiertas, costras, supuración o signos de inflamación, no se masajea.

En cicatrices antiguas o cerradas, un masaje regular y suave puede ayudar a mantener el tejido flexible. En el taller se habló especialmente de sensación de tirantez, zonas endurecidas, pequeños nódulos, adherencias, sensibilidad de antiguas suturas y movilidad limitada. Aquí lo decisivo es la paciencia. El cuidado de cicatrices no es cosa de un día, sino de una constancia amorosa.

5. Uso tradicional en dolores de oído

En el uso doméstico canario, el oleato de hipérico también se menciona para dolores leves de oído. Para ello se utiliza el aceite tibio, nunca caliente, y se aplica directamente en el oído en gotas. Antes de cada aplicación compruebas la temperatura sobre la piel.

Aquí es importante tener especial cuidado: no lo utilices si sale líquido del oído, si hay sospecha de infección, si el tímpano podría estar lesionado, en caso de fiebre, dolor intenso o mareo sin consultar con un profesional. Los dolores de oído pueden tener causas inofensivas, pero también pueden ser serios. El aceite no sustituye una valoración médica.

Uso interno: té y tintura solo con precaución

El Hipérico Canario también se utiliza tradicionalmente como té o tintura, sobre todo en relación con la calma interior, el equilibrio emocional, el estrés, la tristeza o el desánimo.

Precisamente aquí la precaución es especialmente importante. La hierba de San Juan no es “solo un té inofensivo”. La especie mejor estudiada, Hypericum perforatum, puede interactuar con muchos medicamentos o debilitar su efecto. Por eso recomendamos hablar con personal médico antes de tomarla si ya se están usando medicamentos. Se requiere especial precaución con antidepresivos, anticoagulantes, anticonceptivos hormonales o inmunosupresores.

Fotosensibilidad: por qué debes evitar el sol después de aplicarlo

Un punto importante del oleato de hipérico es la sensibilidad a la luz. La hierba de San Juan contiene sustancias que pueden hacer la piel más sensible a la luz. Por eso, en el uso tradicional se recomienda no aplicar el aceite antes de tomar el sol ni con radiación solar intensa.

La regla sencilla es, por tanto: utilizar el oleato de hipérico preferiblemente por la noche, no exponer después las zonas tratadas a sol directo y, en piel sensible, probar primero en una pequeña zona.

Juan el Bautista y el mensaje de esta planta

El nombre hierba de San Juan conduce a un puente interesante: Juan el Bautista. Tradicionalmente, el nombre de la planta está relacionado con la época cercana al día de San Juan. Pero para nosotros no es la tradición en sí lo decisivo, sino el mensaje que Juan predicó.

Juan llamó a las personas a arrepentirse, a reorientarse y a preparar el camino para el Señor. Este mensaje no es menos actual hoy. También nosotros vivimos en un tiempo en el que muchas personas están agotadas, distraídas, sobreestimuladas y desorientadas interiormente. Arrepentirse no significa simplemente volverse “más religioso”. Significa mirar con honestidad: ¿cómo vivo? ¿Qué me nutre de verdad? ¿Qué me enferma? ¿A qué está aferrado mi corazón? ¿Dónde necesito de nuevo orden, paz y cercanía de Dios?

Así, una planta sencilla se convierte en un recordatorio. No de forma mágica ni esotérica, sino muy sencillamente: Dios hizo buena la creación. Nos dio un cuerpo del que somos responsables. Nos invita a vivir con más consciencia, a volvernos más agradecidos y a buscar el camino de regreso a Él.

Juan no señalaba hacia sí mismo, sino hacia Jesús. Eso mismo queremos hacer también con nuestros talleres: no glorificar la planta ni elevar demasiado un remedio casero, sino asombrarnos juntos, aprender y honrar al Creador.

Natural no significa despreocupado

Los remedios caseros naturales pueden ser valiosos. Pero natural no significa automáticamente libre de riesgos. Precisamente las plantas con sustancias activas merecen respeto.

No utilices el oleato de hipérico sobre heridas abiertas, inflamadas o poco claras. Evita el sol directo después de aplicarlo. Sé prudente en molestias de oído. Y en el uso interno se aplica especialmente: toma en serio las posibles interacciones con medicamentos.

Un pequeño frasco de aceite y un recuerdo que permanece

Al final de nuestro taller había muchos frascos pequeños sobre la mesa. En cada frasco: flores amarillas, aceite, sol, trabajo manual y expectativa. Ahora necesitan tiempo. Cuarenta días y cuarenta noches. Cada día un movimiento suave. Cada día una breve mirada. Luego se filtra, se envasa y se guarda.

Quizá esa sea precisamente una de las lecciones más hermosas de este oleato: no todo lo valioso surge de inmediato. Algunas cosas necesitan tiempo, calor, luz, paciencia y atención diaria.

Así ocurre con las plantas. Así ocurre con la salud. Y a menudo también ocurre así con nuestra fe.

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