Nuestro primer campamento cristiano en Tenerife: Jesús, naturaleza y comunidad en el centro

En el verano de 2026 comienza algo nuevo en la Finca Maranatha: por primera vez organizaremos un campamento cristiano para niños en Tenerife. Nos alegra mucho este tiempo especial, porque en los últimos meses ha ido creciendo cada vez más en nosotros el deseo de ofrecer a los niños no solo unas vacaciones bonitas, sino un lugar donde puedan crecer: en la fe, en la amistad, en la alegría y en el descubrimiento de la creación de Dios.

El campamento tendrá lugar del 29 de junio al 17 de julio de 2026, de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00, en la Finca Maranatha, en Icod de los Vinos. Están invitados niños de 6 a 12 años. Importante saberlo: todo el campamento se realizará en español. También la página del campamento, la información y la inscripción están diseñadas conscientemente en español, porque con esta propuesta queremos alcanzar especialmente a familias de aquí, de Tenerife.

¿Por qué un campamento de verano?

Los niños necesitan lugares donde puedan moverse con libertad, reír, hacer preguntas, probar cosas nuevas y vivir una comunidad real. Precisamente durante las vacaciones, muchas familias buscan una propuesta con sentido que sea más que simple entretenimiento. Ahí es donde queremos comenzar con nuestro campamento.

Maranatha Tenerife se entiende como un lugar donde las personas pueden respirar de nuevo física, mental y espiritualmente, en medio de naturaleza, comunidad y fe. Para familias con niños, eso significa: un lugar cálido y práctico, con juego, movimiento, posibilidades de participar y valores cristianos.

Por eso nuestro campamento no quiere ser un gran programa anónimo. Está pensado conscientemente en un marco pequeño, con aproximadamente 10 niños y 2 acompañantes, para que cada niño sea visto y pueda surgir una atmósfera personal y familiar.

Un campamento en español, ¿por qué?

Tal vez te preguntes por qué nosotros, como iniciativa marcada por el idioma alemán, ofrecemos un campamento en español. La respuesta es sencilla: vivimos aquí en Tenerife, y con Maranatha no queremos alcanzar solamente a personas que vienen de Alemania, sino también a familias de nuestro entorno local.

Muchos niños aquí crecen hablando español. Cuando les hablamos de Jesús, cantamos con ellos, oramos, jugamos, cocinamos, trabajamos en el huerto y descubrimos la naturaleza, queremos hacerlo en el idioma que se habla aquí: de una manera cercana, comprensible y natural.

Por eso está claro: el campamento mismo, las explicaciones, los devocionales, los juegos, las historias bíblicas y los tiempos de comunidad serán en español.

Lo que espera a los niños

Cada día en el campamento unirá distintos elementos: fe, movimiento, creatividad, naturaleza y comunidad. Para nosotros es importante que los niños no solo escuchen, sino que vivan experiencias. Queremos que participen, toquen, prueben, observen, se maravillen y descubran.

Entre otras cosas, están previstas:

Devocionales diarios e impulsos bíblicos
Queremos comenzar cada día conscientemente con Dios. Los niños escucharán historias bíblicas, cantarán, orarán y hablarán sobre lo que Jesús tiene que ver con su vida cotidiana. Queremos hacerlo de una manera adecuada para su edad y llena de vida, pero claramente con Jesús en el centro.

Lectura e historias bíblicas
Los niños no deben vivir las historias de la Biblia solo como una clase, sino como una invitación a conocer mejor a Jesús. Se tratará de confianza, gratitud, amistad, perdón, valentía y esperanza.

Descubrir la naturaleza
La Finca ofrece mucho espacio para percibir la creación de Dios con los ojos abiertos: plantas, tierra, pequeños animales, luz, crecimiento, frutos y la vida al aire libre. Los niños podrán observar, hacer preguntas y aprender a tratar la naturaleza con cuidado.

Huerto y vida en la Finca
El contacto con la tierra forma parte de Maranatha. Los niños pueden experimentar que las verduras, las hierbas y las plantas no simplemente “vienen del supermercado”, sino que crecen, se cuidan y se cosechan. Esta experiencia une el trabajo práctico con el asombro y la responsabilidad.

Cocina y actividades culinarias
También los momentos sencillos en la cocina pueden ser valiosos: preparar juntos, probar, compartir y llegar a estar agradecidos por lo que hay sobre la mesa. Alimentación, comunidad y alegría van unidos para nosotros.

Juego, movimiento y dinámica de grupo
Por supuesto, un campamento de verano también debe ser divertido. Habrá juegos, movimiento, tareas creativas y desafíos compartidos, pero no como una competencia por el rendimiento, sino como una posibilidad de vivir comunidad, consideración y alegría. Para ello haremos juegos, desafíos cooperativos, movimiento y actividades al aire libre.

Jesús en el centro

La razón más importante de este campamento no es el programa. La razón más importante es Jesús.

Deseamos que los niños experimenten algo de la bondad de Dios durante estas tres semanas. No solo a través de palabras, sino a través de la atmósfera: ser vistos, sentirse aceptados, aprender a orar, cantar juntos, volverse agradecidos, perdonar, compartir, ayudar, poder hacer preguntas y experimentar que la fe tiene que ver con la vida real.

La buena noticia de Jesús es el corazón del campamento. Ese es exactamente nuestro deseo. Los niños no deben simplemente “recibir” contenidos religiosos, sino experimentar, en un entorno alegre, respetuoso y cercano, que Jesús los ama y que una vida con Él está llena de esperanza.

Una mañana típica de campamento

El desarrollo exacto puede cambiar según el tiempo, el grupo y la actividad. Pero, en principio, está previsto un ritmo claro:

Los niños llegan por la mañana, son recibidos y comienzan juntos el día. Después sigue un impulso espiritual con historia, canción y oración. Luego hay una actividad relacionada con el tema bíblico, por ejemplo descubrir la naturaleza, trabajar en el huerto, cocinar o desarrollar un tema creativo. Más tarde siguen una pausa, juegos en común, movimiento al aire libre y un momento de cierre antes de que los niños sean recogidos de nuevo a las 14:00.

Esta estructura da seguridad, pero deja suficiente espacio para la vida y la espontaneidad. Los niños necesitan ambas cosas: un marco confiable y libertad para descubrir.

La Finca como lugar especial

La Finca Maranatha está en Icod de los Vinos, en el norte de Tenerife. No es un centro de eventos clásico, sino un lugar vivo: con jardín, zona de juegos, naturaleza, caminos, plantas, animales en el entorno y mucho espacio al aire libre.

Precisamente eso la hace especialmente valiosa para un campamento infantil. Los niños no viven aquí un entorno artificial, sino una vida real de finca. Ven que la fe, la vida cotidiana, la naturaleza, la comida, el trabajo, el juego y la comunidad pueden ir juntos.

El campamento se realiza al aire libre. Pero si el tiempo no acompaña, también hay posibilidades de trasladar el programa al interior.

¿Para quién está pensado el campamento?

El campamento está pensado para niños de 6 a 12 años. Es especialmente adecuado para familias que desean una propuesta de vacaciones que una valores cristianos, naturaleza, movimiento y comunidad.

Es para niños a quienes les gusta estar fuera. Para niños curiosos. Para niños que disfrutan jugando, cocinando, leyendo, descubriendo o creando junto con otros. Y también para niños que quizá todavía no saben mucho sobre Jesús, pero están abiertos a conocerlo de una manera amorosa y adecuada para su edad.

Como el campamento se realiza en español, los niños deberían entender español o al menos poder seguirlo lo suficiente como para participar bien en los juegos, las explicaciones y las situaciones de grupo.

Un paso hacia adelante

Para nosotros, este primer campamento de verano es un paso especial. Es una nueva propuesta, pero encaja muy bien con lo que Maranatha Tenerife debe ser: un lugar donde las personas, y también los niños, puedan respirar de nuevo, crecer, encontrarse con Dios y vivir una comunidad real.

Oramos para que este campamento sea un tiempo bendecido para muchos niños. Un tiempo lleno de alegría. Un tiempo en la naturaleza. Un tiempo con nuevas amistades. Un tiempo en el que los buenos valores no solo se expliquen, sino que se vivan. Y sobre todo: un tiempo en el que Jesús sea visible.

Si conoces familias para las que este campamento podría ser interesante, comparte la página con gusto. Tal vez esta propuesta se convierta para un niño en un momento especial del verano, que recuerde durante mucho tiempo.

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